“Madagascar 2” está lejos de lo que consiguió la primera parte ya que la historia no es tan madura y su intención es confusa. Esta película arranca con la intención de cuatro animales de retornar a Nueva York. El destino les prepara una parada en el camino y llegan a África. Allí, el eje central será el hecho de descubrir un nuevo mundo, otra realidad que los llevará a descubrirse a sí mismos, sus fortalezas y debilidades.
Esta cinta lleva a un viaje emocional que involucra a cada uno de los protagonistas con una historia diferente, infantil y bastante predecible. Además, “Madagascar 2” deja de lado los fantásticos “chistes” de la primera parte.
Otro punto a destacar es que, ahondando en la vida de cada animal protagonista, se exploran temas de carácter moral y de aspectos de la vida que pueden resultar didácticos. Aunque este recurso se queda corto pues hay que estar muy atento porque el mensaje no es totalmente claro y contundente.
En cuanto a la estética de la película a pesar de ampliar los horizontes y traer consigo nuevos paisajes y nuevos amigos, es exactamente igual, conservando la sencillez en los trazos de los personajes con un colorido cálido y atractivo. Este logro es gracias a que gran parte del equipo de producción de Madagascar 1, se conservó intacto sobre todo piezas claves como los directores, escritores, el diseñador de producción y el supervisor de efectos especiales.
En fin, “Madagascar 2” está lejos de lo conseguido con su primera cinta. La temática no consigue que se clave en la memoria de los espectadores.